Con la crisis del sector inmobiliario los precios de todas las viviendas han bajado, aunque esta bajada se ha notado más en los precios de las viviendas de segunda mano. Estos descensos rondan el 15%. La compraventa de una vivienda de segunda mano requiere de unas precauciones previas que es recomendable efectuar para evitar futuras sorpresas. Éstos son las que te pasamos a indicar a continuación.
Acude al Registro de la Propiedad para solicitar una Nota Simple. En esta Nota Simple figura una breve descripción de la vivienda, el nombre del propietario y la situación actual del piso en cuanto a posibles cargas. Esta Nota Simple te la pedirá la entidad bancaria a la hora de negociar un préstamo.
También debes comprobar si la vivienda está al día del Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI) o de otros impuestos municipales. Este trámite se hace en el ayuntamiento de la localidad. También puedes solicitar un certificado al ayuntamiento en el que se detalle la situación actual del piso.
Cerciórate igualmente de que el propietario de la vivienda está al día en los pagos de las cuotas de la comunidad, agua, luz, gas, etc. Pide un certificado por escrito de estos datos ya que también se incluyen estos documentos en los contratos de compraventa. En caso de impagos, el nuevo propietario tendrá que hacerse cargo de todas las deudas que tenga la vivienda.
Hablando de impagos, es importante también comprobar si el piso que vas a adquirir tiene una hipoteca, y si es así es recomendable informarte de si el actual propietario está al día en los pagos de las cuotas. Cuidado con esto, pues en caso de impagos reiterativos el banco puede proceder al embargo de la vivienda independientemente de que haya cambiado de titular.
Si todo está al día tienes dos opciones: asumir la hipoteca actual de la vivienda o, si quieres que la vivienda esté libre de esta carga, hacer que el vendedor cancele la hipoteca en la notaría antes de realizar la venta.
|